Así empezó la cosa...

Todo empezó en febrero de 2013 aunque era algo que llevaba ya en mente.

Siempre me había llamado la atención la fotografía, en particular las cámaras reflex pero yo no sabía nada de reflex y no quería comprarme una para disparar en automático sino que quería usarla en manual, con lo cual tenía que sacar tiempo para aprender y no encontraba huecos.

Mi hijo Darío cumplía ya 17 meses y las únicas fotos que tenía de él eran con el móvil o cámaras compactas con poca calidad, quería tener buenas fotos de Darío pero me daba pereza comprarme la cámara y empezar a aprender su manejo. 
Un día mi compañero de trabajo comentó que quería comprase una 1100D para hacerle fotos a su hijo pequeño y empezó de nuevo a resurgir mi curiosidad y alimentar mis ganas por tener una reflex.

Pasaron unos días y quedamos un domingo con unos amigos para comer y ahí estaba él con una reflex, con una 550D colgada del cuello, que también se ha había comprado para hacerle fotos a su hijo pequeño, ¿pero que pasaba?, ¿todos se habían puesto de acuerdo o que?. Ya eran muchas casualidades, tenía a mi pequeño Darío, a mi amigo con una 550D y a mi compañero con una 1100D, si yo me compraba cámara iba a tener con quien compartir la afición y me iba resultar más sencillo aprender a manejarla por lo que me dije: juanma este es el momento, tienes que comprarte una reflex!!, lo comenté con mi mujer y no le pareció mal por lo que todo pintaba bien.

Me puse manos a la obra. Tenía una tablet que me compré meses antes, una Samsung Galaxy Note 10.1, y empecé por las noches a leer en foros, páginas, blogs, comparativas, tenía un montón de dudas pero había que decirse por alguna por lo que elegí una Canon 60D con el 18-55 de acompañante. Ya tenía más claro la cámara que quería pero necesitaba  tenerla entre las manos para verla y sentirla.

Me fuí al Media Markt y allí la tenian en una estantería, tranquilamente la cogí y le dí vueltas sin saber como se utilizaba, yo no sabía nada de reflex, sensores, formato completo, objetivos, que si el pisapapeles, copitos,... en fin, tras un rato decidí que efectivamente la 60D era mi cámara y que quería comprármela nueva, solo faltaba ver el sitio.

En Media Markt era cara en ese momento, no recuerdo el precio, por lo que tomé la decisión de comprarla por internet ya que tenía experiencia en compras online por mi otra afición a las bicicletas. Vi que amazon la tenía a un buen precio y me daba confianza, nunca había comprado en amazon pero la gente hablaba bien, me registré y la pedí.  Para mí era mucho dinero en una compra por internet pero salió bien la operación, me llegó en perfectas condiciones y en muy poco tiempo.

Pensaba que tenía todo el equipo, mi 60D con el pisapapeles, nunca había estado más equivocado, cuando no era mi compañero era mi amigo, que si el filtro, que si el parasol, que si tripode, mochila, flash,... ¿pero donde me había metido?.

Cogí mi tablet y por las noches empecé, de forma intensiva, a leer artículos, cursos en internet, videos en youtube, a comprar, vender,... hasta día de hoy que tengo unas cuantas cosas.

La fotografía me estaba gustando cada vez más, no solo podía disfrutar haciendo fotos a mi hijo Darío sino que descubrí la fotografía nocturna, macro, retratos,...

Cuando cojo la cámara desconecto de la rutina, me relajo, me hace sentir bien, por lo que de momento seguiré disfrutando de la fotografía y algún día me gustaría compartir la afición con Darío.

Con el tiempo, a medida que iba aprendiendo cosas, me dí cuenta de que la cámara que realmente quería tener era la Canon 7D por lo que me la compré y vendí la 60D, ¿adivináis quién la compró?, mi amigo que vendió también su 550D.

Así empezó la cosa.

Próximamente os contaré porque vendí la 60D y me compré la 7D, además de las diferencias que he notado entre las dos.

 
Un saludo a todos y gracias por estár ahí